(Imagen de Cris Parejas)

Sonarán rotundas

como un trueno.

Y el último sabor,

que se me cruzará,

será cítrico.

Arrastras una capa

de cenizas

que no te pesan.

Ya supondrás

que no te pienso llamar

ni voy a arañar los cristales

de tu clemencia.

Es que hoy no me he muerto,

mi amor.

Hoy celebro tu tiro de gracia.

Hoy me alegro

porque voy a dejar

de sentir tantas balas.

YA NO TE SIENTO.